Muy pocos, a estas alturas, no conocerán el término que está revolucionando el mercado en todos los sentidos. El ecommerce se ajusta a la mayoría de los comercios.

Es un hecho.

No obstante, sigue habiendo dudas que impiden a algunas pymes lanzarse a la piscina. Y es que muchos se preguntarán si habrá agua o no. Entonces, esto nos hace desarrollar el siguiente punto:

 

¿Todos los eCommerce alcanzan el éxito?

Por supuesto, no.

La verdad es que has diseñado una página web creativa, llamativa, que va maravillosamente vinculada a tu esencia como negocio.

Has contratado al mejor de los diseñadores y te ha dejado una visual perfecta. Te ha quedado inmejorable. Pero, por alguna razón que desconoces, no todo va viento en popa.

 

¿Por qué sucede esto?

A pesar de que la navegación por la web se convierte en una experiencia única de compra, ¿te serviría con una tienda física el simple hecho de abrir y ya está? Pues algo así sucede con la online. Has de reparar muy de cerca en los siguientes detalles:

  • Posiciónate.

Si no te encuentran en los buscadores, especialmente en Google, no te servirá de nada existir. A menos que el cliente tenga tu tarjeta de visita en físico. ¡Pero esos serán los menos! Esto también conlleva la utilización de Google Adwords, que has de aprender a dominar a la perfección.

  • Extiéndete.

Seamos sinceros. Ya comentábamos en el anterior post que sin redes sociales, la capacidad de llegar a más público se reduce considerablemente. ¡Así que amplía tu mercado a cuantas más, mejor!

  • Optimízate.

Que el proceso de visita a tu web sea una aventura gratificante. ¡Pero que no se cuelgue!

Será la única forma de alcanzar un ROI positivo.

  • Actualízate.

Tus números han de ser el ‘avemaría’ de tu negocio. Ten un control de las estrategias, la procedencia de las visitas que recibes, por qué red social se pasan más…

 

 

Otros puntos a tener en cuenta

– Que el diseño no se quede atrás, crea tendencia.

– Que la base de datos sea segura e intransferible. Crea fidelización, ¡pero no te olvides de la transparencia en la compra!

– Que la web no tenga momentos de pensar. Actualízala y comprueba que vaya tan veloz como precise el cliente.

– Que el proceso de compra sea rápido y eficaz.

– Que los clientes estén al día sobre las novedades. Inclúyelos en un mail marketing periódico.

– Que los clientes estén satisfechos lo sabrás a través de las valoraciones.

– Que te recuerden. ¿Cómo? Premia que estén ahí a través de promociones y ofertas.

 

Términos que hemos de manejar

Para intentar reducir el CAPEX (Capital Expenditure), que viene a ser el gasto en los bienes de equipo, esos mismos que devienen en beneficios para la empresa, hemos de sumergirnos en lo que supone un ecommerce de calidad. ¿Cómo? Conozcamos las diferencias entre IaaS, PaaS y SaaS.

  1. IaaS: Infrastructure as a Service.

Es el lugar reservado para los servidores virtuales, el almacenamiento, las redes, etc. El servicio cloud necesita unos recursos físicos a los que acceder. Gracias a esto, se puede crear una infraestructura sin tener que hacer una inversión grande en mantenimiento o hardware, ya que éste estará virtualizado.

 

  1. PaaS: Platform as a Service.

Esta plataforma permitirá crear apps de software para su acceso a través de la red. El cliente necesitará un entorno en el que desarrollar sus funciones, tal como un sistema operativo, una base de datos o herramientas de desarrollo.

 

  1. SaaS: Software as a Service.

Esto dará acceso a todas las aplicaciones instaladas en la nube. Se podrá acceder a ellas desde cualquier dispositivo, lo que hará posible un control sobre las finanzas, los enlaces, las ventas o la organización.

 

La información, aunque a veces se agolpa, se debe tener en cuenta a la hora de ampliar horizontes. El ecommerce parte de una buena infraestructura, pero es mucho más que eso. Para eso has de valerte de los mejores recursos y dejar en las mejores manos el trabajo más arduo.

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